
Me llamo Laura Gallego y soy escritora. Siempre empiezo mis charlas con estas palabras, porque, aunque se supone que el auditorio ya lo sabe, esto es lo básico, lo primero que quiero que la gente tenga en cuenta acerca de mí, por encima de todo lo demás. Mi identidad y el hecho de que escribo, que es mucho más importante de lo que parece, porque no es únicamente mi oficio, ni mi pasión, sino, casi casi, mi razón de ser. Porque tengo 29 años y llevo escribiendo sin parar desde los once. Porque no concibo mi vida sin los libros ni sin la posibilidad de narrar mis propias historias. Porque, lo he dicho muchas veces, aunque no publicase libros, aunque la vida me hubiera llevado por otro camino en el mundo laboral, seguiría escribiendo igualmente, aunque no hubiese nadie al otro lado que me leyera. Empecé a publicar libros a los 21 años, cuando gané el premio Barco de Vapor por primera vez con Finis Mundi... que fue mi primera obra publicada, pero que era mi novela número catorce. Sí, sí; cuando empecé a publicar ya tenía trece novelas escritas que nunca vieron la luz, ni la verán (afortunadamente). Desde entonces he publicado cerca de una veintena de obras, todas ellas dirigidas al público infantil y juvenil, pero sobre todo al juvenil. Sin embargo, me considero ante todo una escritora de literatura fantástica. Aunque leo un poco de todo, la literatura fantástica es mi género favorito; llevo leyendo este tipo de obras desde que era pequeña, desde que, a los nueve años, quedé cautivada por el mundo de Michael Ende y ya no volví a salir de él. A día de hoy todavía sigo devorando libros de fantasía y, por tanto, es el tipo de obras que escribo. Me gusta explorar en mis libros todos los caminos de la magia y la imaginación, la fantasía en todas sus variantes. Dado que la fantasía es un género que gusta sobre todo a gente joven, el 80% de mis lectores, aproximadamente, son adolescentes. Por tanto, soy autora de literatura juvenil. Como suelo decir a menudo también, yo no escribo para una edad determinada (salvo cuando escribo cuentos para niños muy pequeños, que requieren una extensión concreta y un lenguaje diferente porque aún están aprendiendo a leer). Yo escribo lo que me sale de dentro, y para quien me quiera leer. Si me dijeran de escribir una obra para adultos, lo primero que diría es que no tengo dos registros, uno para jóvenes y otro para adultos, y que mi supuesta obra "para adultos" sería igual que las demás, salvo en el aspecto de la portada. Y lo segundo, que yo no impido a los adultos leer mi obra publicada; que el hecho de que pueda disfrutarla un chico de quince años no implica que esté prohibida para gente mayor. Y acto seguido recomiendo para todas las edades la lectura de Peter Pan. Mis obras más conocidas son Finis Mundi, La leyenda del Rey Errante, Crónicas de la Torre y Memorias de Idhún. Algunas de ellas incluso han sido traducidas a otras lenguas, como el inglés, el francés, el alemán, el italiano, el portugués, el húngaro o el coreano. ¿Y qué
más...? Pues que sigo escribiendo, imaginando y soñando,
claro... y que espero poder hacerlo durante mucho tiempo más. |