UN VACÍO CON MUCHA HISTORIA

27-Octubre-2006

Nuestra visita a la plaza Sant Jaume, aunque corta por el escaso tiempo, ha sido interesante. Desde siempre ha sido núcleo de la política y allí se encuentran los dos edificios más importantes para el gobierno de Barcelona y Cataluña. Pero la plaza deja mucho que desear ya que no cuenta con ningún adorno natural; con esto me refiero a que está muy desnuda, sin árboles, ni alegría. Lo único que podemos encontrar son pilones para negar el acceso a los coches y unos simples bancos de piedra. Lo irónico de esta plaza es que la gente, ya sea de Barcelona o turistas, no son capaces de diferenciar un edificio de otro. Y esto resulta grave, porque los dos edificios representan dos poderes muy distintos: el gobierno de Cataluña (el Palacio de la Generalitat) y el gobierno de Barcelona (el Ayuntamiento). Pero estas diferencias no son sólo políticas, también estéticamente son distintos, uno de estilo gótico y otro neoclásico. Además, en uno destaca la figura del patrón de Cataluña( Sant Jordi). Aunque no lo hemos podido comprobar, sabemos que cada edificio cuenta con interiores destacables, como la Capella de Sant Jordi en el Palacio de la Generalitat o el Saló de Cent y el patio de los naranjos en el Ayuntamiento.

Aprovechando que hemos visitado la ciudad en época de elecciones nos hemos enterado de que en esta plaza hay mucho movimiento manifestante. Lástima que no hayamos visto ninguna manifestación, pues en momentos tan decisivos para la libertad han prohibido esta forma de expresión.

También resaltamos que antaño en este lugar se reunían los culés para festejar las victorias de su equipo, tradición que se ha perdido porque la plaza se queda pequeña para tanta fiesta.

Resumiendo, la plaza en sí no llama la atención, pero sí su historia y los acontecimientos que en ella sucedieron y siguen y seguiran pasando.