FALSEDADES Y REALIDADES EN LA CATEDRAL

27 - Octubre - 2006

LUCAS VELA MANSO & JOSÉ CARLOS ZARZUELA VELASCO

La catedral no es lo que parece. Su gótica e impresionante fachada (ahora en restauración) es en realidad del siglo XIX, aunque no lo aparente, mientras que la original, del siglo XIV y mucho más pobre, está oculta tras ésta. Protegido por los restos de una muralla romana de tres metros de espesor, se encuentra el claustro. Varias ocas, con fama de buenas guardianas, se bañan en una fuente que recibe su mismo nombre (la fuente de las ocas) donde el día del Corpus Christi se celebra la tradición de L'Ou com balla ("el huevo que baila"). Junto a ella está otra fuente, la de la vida, de la cuál se dice que si bebes tendrás la eterna juventud. Al lado de ésta se encuentra la entrada a una catedral imponente, con una nave central, dos naves laterales y unas enormes columnas, de estilo gótico. Su gran cantidad de vidrieras producen un efecto luminoso que te llena de "¡Oh!". En ella se encuentran los restos del primer conde de Barcelona, Ramón Berenguer I, que inició la construcción de la catedral. También contiene la cripta de Santa Eulalia, patrona de Barcelona que fue martirizada por los romanos.

Sin embargo, por dentro la catedral sí es lo que parece, un edificio de ensueño lleno de misterio donde puedes dar rienda suelta a la imaginación.