Sant Jaume, el principio de todo

Viernes, 25 noviembre 2005

Llegar a Sant Jaume a través del barrio gótico es tal vez la mejor manera de entrar a esta plaza de Barcelona. Aquí se sitúan tanto el ayuntamiento de la ciudad condal como el edificio de la Generalitat, situados uno justo enfrente del otro. Sus fachadas austeras y sobrias de estilo neoclásico y su iluminación hacen de ella una de las plazas más visitadas de Barcelona.

Conocida casi mundialmente por frases desafortunadas como "blancos, llorones, somos los campeones" y grandes celebraciones del Barça, esta plaza suele ser el lugar donde terminan todas las manifestaciones importantes de la ciudad, y donde se celebra siempre la noche más esperada del año y probablemente en la que termina al final del día en peor estado, Nochevieja. Afortunadamente, esto es sólo una vez al año, y al día siguiente ya luce soberbia como de costumbre.

Visita obligada para todo aquel que se acerque a la ciudad, elegante, sobria e impecable, se respira un aire atemporal que recuerda todo tipo de Barcelonas distintas, pero a la vez únicas.