Barcelona, puerto de sueños

Jueves, 24 noviembre 2005


Sobre la cima del Mont Taber cobró vida, hace más de doscientos años, el inicio de un sueño del que fuera el mayor imperio de la Tierra. Barcino comenzaba a elevarse, a fundamentar el nacimiento del que llegaría a ser el eje del comercio mediterráneo. De esta manera, daba comienzo su frenética carrera por el progreso. La ciudad, paulatinamente, iba abriéndose paso entre la vasta roca ibérica, abrigando así al puerto, forjándose lo que sería una de las mayores empresas del magno imperio romano.

Hoy día, el puerto configura unos de los pilares principales de la urbe catalana, acogiendo un conjunto de instituciones que dominan el mercado de occidente. Yacen así, día y noche, atracadas en sus inabarcables muelles de hormigón, centenares de titánicas moles de acero, junto a las inquietas y escurridizas golondrinas. De nuevo Barcelona aquí (y más que en ningún otro lugar) cobra vida y, doscientos años más tarde, sigue inundándose de sueños.